Senador Muñoz propone nuevo estatuto del deudor 25/06/2009

El Senador Pedro Muñoz (PS) sostuvo la necesidad de avanzar en un conjunto de iniciativas legales que protejan efectivamente  a los deudores del país, afectados por altas tasas de interés, cobros adicionales excesivos, la falta de un procedimiento de quiebra familiar, la insuficiente protección de sus datos personales y la inexistencia de un organismo público que asesore y respalde a quienes se encuentran en problemas.
En primer término, propuso mejorar la regulación del interés máximo convencional, evitando que éste sea el promedio del mercado, pues ello constituye una distorsión que no alienta la baja en las tasas. En la misma materia, expuso que se deben limitar de una vez por todos los cobros adicionales, considerando derechamente como interés todo monto que exceda el capital reajustado, al tiempo de sancionar drásticamente las facturaciones erróneas y los cargos indebidos.
Manifestó, asimismo, la necesidad de regular especialmente las repactaciones, señalando que actualmente están sirviendo para que, ante el apremio y temor del deudor, se reconozcan deudas que se hayan prescritas, se acepten cobros y productos adicionales o se extiendan los créditos a plazos que atentan contra el sentido común, motivando el pago de cuantiosos intereses.
El Senador PS manifestó que el estatuto del deudor debería incorporar, además, la creación de un sistema de quiebra familiar, como el que ha propuesto en un proyecto de ley, que permitiera a los hogares abordar las situaciones de insolvencia con mejores perspectivas, tratando de conseguir, con ayuda de un mediador o del Juez, acuerdos razonables de pago y evitando deteriorar el patrimonio familiar.
Expuso, además, que debiera considerarse en esta propuesta normativa el sistema de registro consolidado de deudas y un mecanismo más eficaz de evaluación crediticia que, por un lado, haga compartir el riesgo a entidades que, conociendo los antecedentes, contribuyan a abultar más allá de lo prudente la carga financiera del deudor y, al mismo tiempo, evite que un solo incumplimiento elimine a una persona del sistema crediticio, como sucede con el actual Dicom.